
O ceo, coroado de estrelas , é unha bóveda de un azul escuro intenso . O mar, calmo como poucas veces , é unha superficie chan , que se estende arredor de todo o que abrangue a vista.
Aló polo sueste escintila o luceiro do alba , parece que fose a raíña das estrelas , pero só é o humilde Venus, que se reflicte debilmente nas pracidas augas.
O mundo parece durmir , soamente eu, rodeado da nada en moitas millas a redonda son o único humano que vela.
Moi paseniñamente , polo leste vaise facendo entrever unha moi leve claridade que a cada pouco tínguese de un intenso vermello . Comézase a distinguir as formas entre a penumbra e as sombras van sendo acurrunchadas pola tenue luz da alborada, o mar vai tomando o mesmo ton que o ceo polo leste..
As gaivotas , pousadas na proa; comezan un estraño ritual de berros e aleteos. Parecen querer saudar o novo día, que a cada pouco faise máis visible, trocando o vermello polo amarelo e apagando pouco a pouco as estrelas.
Nun intre no que nin a noite finou nin o día naceu, o tempo párase , a terra deixa de xirar, as gaivotas , como si respectasen ese intre, calan os seus estridentes berros ,e os homes que temos o inmenso privilexio de ver amañecer no mar todos os días ... nunca nos acostumaremos a tanta beleza, a tanta inmensidade e nese intre, nese preciso momento un leve estremecemento a percorrer o noso corpo e un leve brillo destellara nos nosos ollos.
Esa é a hora na que sempre nos faremos a mesma pregunta, aínda así vivamos mil anos e vexamos mil amenceres.¿ Que magnífico pintor puido mesturar as cores de tan fermoso cadro?

El cielo, coronado de estrellas , es una bóveda de un azul oscuro intenso . El mar, calmo como pocas veces , es una superficie lisa , que se extiende alrededor de todo lo que abarca la vista.
Allá por el sureste centellea el lucero del alba , parece que fuese la reina de las estrellas , pero sólo es el humilde Venus, que se refleja débilmente en las plácidas aguas.
El mundo parece dormir , solamente yo, rodeado de la nada en muchas millas la redonda soy el único humano que vela.
Muy poco a poco , por el este se va haciendo entrever una muy suave claridad que a cada poco se tiñe de un intenso rojo . Se comienzan a distinguir las formas entre la penumbra y las sombras van siendo arredradas por la tenue luz de la alborada, el mar va tomando el mismo tono que el cielo por el este..
Las gaviotas , posadas en la proa; comienzan un extraño ritual de gritos y aleteos. Parecen querer saludar el nuevo día, que a cada poco se hace más visible, trocando el rojo por el amarillo y apagando lentamente las estrellas.
Ese instante en el que ni la noche muere ni el día nace, el tiempo se para , la tierra deja de girar, las gaviotas , como sí respetasen ese momento, callan sus estridentes gritos ,y los hombres que tenemos el inmenso privilegio de ver amanecer en el mar todos los días ... nunca nos acostumbraremos a tanta belleza, a tanta inmensidad y en ese segundo, en ese preciso momento un suave estremecimiento recorrerá nuestro cuerpo y un suave brillo destellara en nuestros ojos.
Esa es la hora en la que siempre nos haremos la misma pregunta, aún así vivamos mil años y veamos mil amanecer.¿ Que magnífico pintor pudo mezclar los colores de tan hermoso cuadro?
Muros e mailo Mar ///
Fomos ficando sós o Mar o barco e mais nós
Escribe un comentario