O Arierte moribundo na praia do Ardeleiro

O primeiro contratempo sucedeu o avariarse a xiroscópica, logo as bombas que subministraban auga as caldeiras comezaron a fallar,

Son arredor das cinco da tarde e no medio dun forte temporal e case sen goberno o seu comandante toma a determinación de dirixirse a porto seguro.

Primeiro acordan de entrar en Muros pero logo deciden ir para Marín onde poderían arranxar mais doadamente os seus desperfeutos nos peiraos da escola naval militar.

Vaise facendo de noite e os problemas continúan. Un golpe de mar abre un burato na proa do barco a altura dun sollado da mariñeiría.

Pasan toda a noite loitando contra as embravecidas onda da costa de Muros, e cando comezaba a despuntar o día, arredor das oito da mañá estando a altura de Corrubedo, teñen que parar as súas maquinas a causa da auga que había entrado nos tanques de fuel-oil.

O Ariete xa seriamente danado queda o garete no medio de xigantescas ondas .O seu comandante trata de pedir auxilio , pero as avirías eléctricas impídeno hasta arredor das 10 da mañá.

O mensaxe de socorro e recollido pola radio costeira de Finisterre , e polo petroleiro da CAMPSA Camporraso que facía viaxe de Bilbao a Alxeciras.

O Capitán do Camporraso pon proa inmediatamente o navío.

No Ariete intentan por todos os medios poñer de novo en marcha a maquina , mentras se achegan perigosamente os baixíos da Praguiña en Corrubedo.

Son as doce e media da mañá cando o petroleiro chega o seu costado, pero non pode facer nada mais que escoltalo pois non ten medios materiais para proporcionar un remolque.

O Ariete sigue derivando cara o nordeste, e a una do mediodía chega o sue costado o destructor Legazpi . Neses momentos o Ariete atopase na altura de Monte Louro.

Con moita dificultade conseguen darlle un remolque, pero o pouco tempo as estachas parten como se fosen fíos.

Despois de moitos intentos de remolque nos que incluso chegan a tocarse entre eles, achéganse a perigosa restinga de Meixide, e os barcos que o escoltan teñen que afastarse del, pois correr perigo de embarrancar.

O Ariete sortea sen goberno os terribles baixíos entre ondas e escuma, hasta embarrancar xa con noite pechada preto das dez na praia do Ardeleiro en Lira.

A Sangue fría dos seus mandos e tripulantes, xunguida a inestimable axuda dos veciños de Lira, conseguiron que despois de dar un cabo a terra e armar un andarivel, fosen postos a salvo todos e cada un dos mariños.

Cumpríronse xa 41 años dende aquela odisea, pero aínda moita xente se lembra do naufraxio do Ariete.

Como testemuña do agradecemento da Armada a vila de Muros e os seus veciños pola acollida dos náufragos , unha das ancoras da fragata foi regalada a esta vila . Os que vos acerquedes por aquí poderedes vela no final do paseo que percorre a vila uns metros antes de entrar no porto.

Eu era moi neno cando aconteceu todo iso , pero aínda me lembro do almirante e ministro de marina Nieto Antunez dando unhas verbas de agradecemento os veciños dende o balcón da casa do concello.

El primer contratiempo sucedió al averiarse la giroscópica, luego las bombas que suministraban agua las calderas comenzaron a fallar.
Son alrededor de las cinco de la tarde y en el medio de un fuerte temporal y casi sin gobierno su comandante toma la determinación de dirigirse la puerto seguro.
Primero acuerdan entrar en Muros pero luego deciden ir para Marín donde podrían arreglar mas fácilmente sus desperfectos en los muelles de la escuela naval militar.
Se va haciendo de noche y los problemas continúan. Un golpe de mar abre un agujero en la proa del barco la altura de un sollado de la marinería.
Pasan toda la noche luchando contra las embravecidas olas de la costa de Muros, y cuando comenzaba a despuntar el alba, alrededor de las ocho de la mañana estando la altura de Corrubedo, tienen que parar las maquinas a causa del agua que había entrado en los tanques de fuel-oil.
El Ariete ya seriamente dañado queda el garete en el medio de gigantescas olas .Su comandante trata de pedir auxilio , pero las averías eléctricas lo impiden hasta alrededor de las 10 de la mañana.
El mensaje de socorro y recogido por la radio costera de Fisterra , y por el petrolero de la CAMPSA Camporraso que hacía viaje de Bilbao a Algeciras.
El Capitán del Camporraso pone proa inmediatamente el navío.
En el Ariete intentan por todos los medios poner de nuevo en marcha la maquina , mientras se acercan peligrosamente a los bajíos de la Praguiña en Corrubedo.
Son las doce y media de la mañana cuando el petrolero llega su costado, pero no puede hacer nada mas que escoltarlo pues no tiene medios materiales para proporcionar un remolque.
El Ariete sigue derivando cara el nordeste y a una del mediodía llega a su costado el destructor Legazpi . En esos momentos el Ariete se encuentra a la altura de Monte Louro.
Con mucha dificultad consiguen darle un remolque, pero al poco tiempo las estachas parten como se fuesen hilos.
Después de varios intentos de remolque en los que incluso llegan a tocarse los barcos, se acercan a la peligrosa restinga de Meixide, y los barcos que lo escoltan tienen que alejarse de él, pues corren peligro de embarrancar.
El Ariete sortea sin gobierno los terribles bajíos entre olas y espuma, hasta embarrancar ya con noche cerrada cerca de las diez de la noche en la playa del Ardeleiro en Lira.
La Sangre fría de los tripulantes del Ariete unida a la inestimable ayuda de los vecinos de Lira, consiguieron que después de dar una cabo a tierra y armar un andarivel, fuesen puestos a salvo todos y cada uno de los marinos.

Se cumplieron ya 41 años desde aquella odisea, pero aún mucha gente de los alrededores recuerda el naufragio del Ariete.
Como testigo mudo del agradecimiento de la Armada a la villa de Muros y a sus vecinos por la acogida de los náufragos , una de las anclas de la fragata fue regalada a esta villa . Los que os acerquéis por aquí podréis verla en el final del paseo que recorre la villa unos metros antes de entrar en el puerto.
Yo era muy niño cuando ocurrió todo esto , pero aún recuerdo al almirante y ministro de marina Nieto Antunez dando unas palabras de agradecimiento a los vecinos desde el balcón del ayuntamiento.