É certo que todo o mundo ten unha especial querencia pola súa vila de nacemento , pero os muradáns temos un especial orgullo en ser fillos da nosa fermosa vila.
Sabémonos iguais , pero o mesmo tempo diferenciados do resto dos pobos da costa e dos arredores.
O dito popular que afirma que todos somos galegos agás o capitán que e de Muros, define de unha maneira moi básica a nosa idiosincrasia.
Non somos “costeños” como os de Fisterra ou Camariñas, nin somos tampouco “riatelos” que e a forma que temos de nomear aquí os das rías baixas.
Algúns quérennos encadrar agora no Barbanza , e tampouco. Porque esa e a parte de enfronte da ría onde se atopan os “inimigos naturais” dos pescadores muradáns que sempre foron os do Porto Do Son.
Esta vella vila , berce de mariños i emigrantes , cas suas rúas nomeadas con hermosos e sonoros nomes , ten un “aquelo” moi especial que todo o mundo que pasa unha temporada aquí chega a apreciar de algunha maneira.
Os Muradáns que teñen que vivir lonxe da vila , senten a ausencia de unha forma moi especial . Non e morriña nin son soidades que son termos non moi ben definidos de un estado de animo. Os fillos da vila saben moi ben o que senten por mor de estar lonxe dela ; unha fonda e especifica tristura.
Todos os veráns cando chega o tempo das vacacións, a vila volve a recuperar, aínda que sexa por breve tempo a ducias de fillos que espallados polo mundo teñen que gañarse a vida . E o momento dos reencontros , das apertas das risas e das bagoas. Logo todo volve a serea tranquilidade da vila nos invernos.
Volvemos a quedar os que vivimos aqui, esperando que o próximo verán traia de volta os que son e sempre serán nosos .
Facémosvos moito de menos. O inverno da emigración roubóunos a primavera, quén eu era, xa non son, e ti non és a que eras Xa poden os leiros dar colleitas ben abondosas, poden en Madrid falar con palabras ben fermosas, que nunca, nunca nos han de pagar a nosa fame de outrora!
hola Manuel:os teus sentimentos polo teu pobo, eu penso que os temos casi todos que nacimos e vivimos de nenos nos pobos, pos eu teño o mesmo sentimento por Muxia¿será da xente da costa?
Os inimigos naturais de Muxia, xa sabes ti que son os de Camariñas, jajja, pero eso era antigamente, hoxe en dia estan moi mezclados, estan casados os dun pobo cos do outro, pero de todas formas aos de Camariñas, chamamoslles carneiros, e aos de Muxia chamannos corvos, pero eu penso , e unha rivalidade con moito cariño.
Oxalá a rivalidade entre paises fora como a nosa
un bico
- Ah, meu gaiteriño,
ainda me acordo,
cando baixabas polo monte abaixo,
e viñasme ti dicindo:
“Bota carne no pote, Marianiña,
bota carne no pote, Marianá,
un molete enteiro, enservelletado,
unha bota con viño, ¡chupáená!
- Muller, fartura de loita,
¿qué che hei decir eu, muller?
Se ti es como a terra nosa,
e a terra coma ti é.
Deixeivos a entrambas soias
anque convosco quedei.
Valeira quedou a terra,
ti, sementada, abofé.
E o vento decia:
“¡pronto hei de volver!
pra tira-la fame, pra poder comer…!”
- Ai, muller, ¿cántas noitiñas
te deitaches coa tristura?
E o vento frío traguía
as novas dos que marmuran.
E o vento decia:
“¡pronto hei de volver!
pra tira-la fame, pra poder comer…!”
Ti és o milagre da terra
e a terra é un milagre teu,
mistura de mel e cerna
de fera e de anxo do ceo.
Pariches de pé o fillo,
como fan no monte as bestas.
E hoxe que volvo vencido,
para que eu venza ti te deitas.
E ó voltar, ¿qué che hei decir?
¡Maldito o día e a hora
en que vos deixei aquí
pra percurar vida fora!
O inverno da emigración
roubóunos a primavera.
Quen eu era, xa non son,
e ti non es a que eras.
Xa poden os leiros dar
colleitas ben abondosas,
xa poden en Madrid falar
con palabras ben fermosas,
que nunca, nunca nos han pagar
a nosa fame de outrora.
Manuel, amigo,
En esta desgarradora canción, Fuxan os Ventos denuncia la tragedia de la emigración que, desde siempre, se cebó con el pueblo gallego – y de otros lugares de España - como hoy lo hace con las gentes de más allá del estrecho.
Si me permites, tan solo un matiz. No es Madrid la culpable de ello, es el gobierno que se asienta en la capital el culpable y, en ese gobierno, hay gente de todos los lugares del país. Por poner un ejemplo, tan solo citaré dos nombres de gallegos: Franco y Fraga. Desde su posición de poder, ¿acaso acabaron con la emigración? ¿no es bien cierto que se beneficiaron de que la emigración fuese en su momento la primera fuente de divisas del país?
No veas en mis palabras un chauvinismo centrista, sino, como siempre intento, la defensa de la verdad.
Un fuerte abrazo y en él, todo mi cariñoso recuerdo para todos aquellos que tuvieron que dejar sus tierras, sus casas y sus seres queridos, algo que también le ocurrió a mi propia familia.
Acerca de la verdad amigo Jose, decía una señora cuando yo era muy joven que esta depende del color del cristal con que se mira.
Cierto es que la emigración no la terminaron Franco ni Fraga, ni Felipe ni ningún otro de los que vinieron mas tarde y ninguno de estos la inventó tampoco.
Yo nunca e visto la emigración como tragedia amigo José sino como una posibilidad.
Para mi no es la emigración mas que obra de esa sana necesidad que el hombre tiene de ir siempre en busca de algo diferente, nuevo y mejor.
El Gallego tiene tendencia a la melancolía y el tema migratorio se adapta perfectamente a nuestra literatura.
Yo soy emigrante desde hace cuarenta años José y nunca e sentido mi situación como desgracia, todo lo contrario.
Sigamos en busca de la verdad Amigo Jose y deseemos no encontrarla.
Un emigrante abrazo de Tu amigo.
Juanhe.
canto amor pola terra e que bonito xeito de contalo. Apertas!
Amigo Juanhe,
Gracias por sumarte a la conversación, aunque sea a través de un medio tan distante como este.
Cierto que todo en esta vida está en función de quién sea el observador que lo haga, ya que lo queramos o no, nuestro imaginario actuará como tamiz de lo observado y, por tanto, la subjetividad siempre estará presente. Y, cierto también, que la búsqueda de la verdad puede conducirnos ante situaciones imposibles de soportar. Existe una buena película, “La caja de música”, en la que se muestra a qué pude conducir esta búsqueda.
Aquí, en Madrid, todos somos inmigrantes, al menos los de mi generación y alguna que otra posterior y eso dio a sus habitantes una característica digna de señalar: Esto funcionaba, más o menos, como un pueblo grande en el que todo el mundo parecía conocerse y el trato entre ellos era abierto y cálido. Lamentablemente, cómo tantas otras cosas, ya las cosas no son así y la incomunicación también se ha adueñado de la ciudad.
Yo, amigo, Juanhe, fui uno más de estos emigrantes y lo hice en unos años y por unas causas muy diferentes a estos. Tienes mucha razón en establecer diferencias en los motivos que impulsan a la gente a la emigración, pero por razones obvias no me refiero a aquella que se hace por motivos de búsqueda de aventura o de conocimiento de otros países y culturas ya que esta implica una base de partida en la que el emigrante contaba en su país de origen con unas condiciones materiales más o menos aceptables, pero nunca extremas.
Mi referencia a la emigración tiene que ver con aquella que se realiza como único medio para escapar de la miseria económica o de las condiciones de represión política, y de esto, amigo, hubo mucho por este país. las regiones, hoy Comunidades, españolas que más hombres aportaron a la emigración fuero Galicia, Extremadura y Andalucía – el orden es arbitrario – que, curiosamente, se corresponde con los lugares con menor posibilidades para sus habitantes, alguna razón habrá en estro. Desconozco tu edad pero aventuro a que no es mucha ya que no has visto, afortunadamente para ti, como llegaban los trenes a Europa cargados con trabajadores españoles, mal vestidos, con maletas de madera o de cartón sujetas con cuerdas y con una tablilla colgando del cuello con un número como medio de identificación; y como esos españoles eran alojados en barracones en condiciones de intimidad y de habitabilidad poco recomendables y muy alejadas de lo que consideramos como aceptables hoy día. Y esos trabajadores, amigo, dejaban en sus casas mujeres y niños con la única esperanza de poder recibir pronto las remesas de dinero para poder mejorar su nivel de vida.
¿Cómo se llegó a esto? Muchas fueron las razones y no es el momento de recordarlas pero sí una de ellas: el franquismo causó mucho mal a este país y uno de estos males fue que, a consecuencia de su naturaleza, España se vio fuera del maná que el Plan Marshall supuso para la Europa libre. Los que vinieron tras de Franco no portaban ninguna varita mágica que acabase con todos los males nuestros pero su apertura política y la pertenencia al Mercado Común – hoy, UE – posibilitó un cambio radical en las condiciones económicas del país y posibilitó el regreso de casi tres millones de españoles que trabajaban fuera de España. Hoy, amigo, son otros los que emigran, basta contemplar las imágenes de la Tv o leer las noticias de los diarios para darnos cuenta de ello.
He convivido con gallegos casi treinta años de mi vida profesional y me encanta su tierra, su cultura y sus gentes. Lamento la extensión de mi comentario pero consideraba que de esta forma sería más comprensible mi primer post.
Como siempre, amigo Juanhe, un fuerte abrazo, y gracias al amigo Manuel por permitirme expresarme en su casa.
Yo no creo jose, que Manuel tenga incombeniente que sus lectores mantengan caliente su muy inreresante blog mientras el esta ausente,
Un abrazo amigo.
Juanhe.
Eso mismo creo yo, amigo. Para corresponder a su amabilidad solo nos queda pedir para él, buen mar y que regrese con las bodegas llenas.
Un fuerte abrazo, amigo.
José:
Ni yo , ni supongo que el autor de la letra de la canción nos referimos a Madrid como ciudad si no mas bien es a los dirigentes de turno a los que se le recrimina la dejadez de otrora.
Éramos periferia en un estado centralista y los gallegos no sabemos ni nunca supimos mendigar. Si no tenemos medios para sobrevivir los buscamos en donde haga falta , pero nunca mendigamos .
Quizás la mendicidad de otros les llevó a una mayor prosperidad y ahora que son mas prósperos que el conjunto de la sociedad española quieren preservar para ellos su riqueza generada con el sudor de todos, el tuyo y el mío también José.
Cuestión de prioridades y de objetividad.
Un abrazo solidario José.
Raga:
Esta semana entramos dous días en Muxía e paseando polas súas rúas lembreime de ti.
Saín do peirao cara o barca e despois de pasar a hermida e subir ate o alto onde unha pedra enorme e fendida rememora os negros días do Prestige. Logo un fermoso paseo que me levou o carón dunha pequena praia que conforma a fachada que da o mar da vila.
Pequenas casas mesturadas de edificacións modernas.
Logo crucei por entre calexas ate chegar a o grupo escolar e pasar a parte da ría da vila, para rematar o paseo o carón do mar por unha fermosa veirarua.
O pasar pola hermida da barca o miña lembranza foi para os 4 tripulantes do arrastreiro de muros Laxana que deixaron o carón da pequeno farol que hai na veira, as súas vidas aló polo ano 1990.
Haxa costa Raga, que haberá naufraxios.
Unha aperta.
Torredebabel:
O dia que ti visites Muros , daraste conta o porque os muradans sentimos polo noso pobo.
Apertas muradanas.
Juanhe:
Por descontado que podeis utilizas el blog para cominicaros.
Ademas le dais vida y entidad miestras yo navego.
bicos e apertas.