Hai infinidade de náufragos anónimos que engrosan as cifras dos desaparecidos e mortos no mar. Uns repousan para sempre no enorme cemiterio que é o seo do océano, outros en tumbas anónimas dalgún camposanto na beira dun mar, pero cada un tiña a súa vida e unha historia que contar, uns plans, unhas esperanzas e de seguro que, unha familia que os agardaba nalgún lugar.
Pero os nosos náufragos non son anónimos, todos teñen rostro, nome, apelidos e familias que os degoxan e lembran.
Os nosos náufragos non son números dunha negra estatística, porque están invisibles ás nosas miradas, pero nunca ausentes dos nosos recordos.
Lembremos os seus rostros e os seus nomes , iso axudaranos mais se cabe, a manter viva a chama da súa memoria.
Hay infinidad de náufragos anónimos que engrosan las cifras de los desaparecidos y muertos en la mar. Unos reposan para siempre en el enorme cementerio que es el seno del océano, otros en tumbas anónimas de algún camposanto en la orilla de algún mar, pero cada uno tenia su vida y una historia que contar, unos planes, unas esperanzas y de seguro que, una familia que los aguardaba en algún lugar.
Nuestros náufragos no son anónimos, todos tienen rostro, nombre, apellidos y familias que los anhelan y recuerdan.
Nuestros náufragos no son números de una negra estadística, porque están invisibles a nuestras miradas, pero nunca ausentes de nuestros recuerdos.
Recordemos sus rostros y sus nombres, eso nos ayudará mas si cabe, a mantener viva la llama de su memoria.
Hola Manuel :
Al ver las fotos de los desaparecidos en el Castillo de Montjuich, he recordado el año pasado por estas fechas, en las que estabamos preparando nuestro viaje a Muros para celebrar el homenaje a las victimas del Bonifaz.
Ese viaje no le olvidaré en mi vida.
Fue un viaje lleno de sentimientos mezclados. Alegria por poder darles un homenaje y un reconocimiento merecido a todos nuestros seres queridos.
Cariño y Amistad de todos los que asistimos al acto.
Una nueva familia, muy querida por todos nosotros.
Tristeza mientras contemplabamos el horizonte recordando a nuestros familiares .
Todos estos sentimientos me afloran de nuevo, al ver las fotos de todas estas buenas gentes, que perdieron la vida en el Castillo de Montjuich.
Os deseo mucha suerte y animo a todos los familiares de estas personas, para que asistan al homenaje y puedan igual que yo, traer de vuelta la paz y la tranquilidad interior que tanto necesitamos.
Un beso Manuel para ti y tu familia.
Manuel, los desaparecidos en el Castillo Monjuit ya tienen rostro, rostros cansados, miradas con vida y "Pobres que poco les duro", al mirarlos me remonto al año pasado, (como bién dice mi hermana Milagros, que lo describe tal como fue), siento como cuando miraba a los nuestros, que ellos estan allí, en esa tumba anoníma que es "La Mar", y que tu Manuel nos la enseñaste, gracias.
Ahora,junto con tus amigos del SORUN, tienes otra gran labor, que de seguro saldra precioso y cargado de amor.
Mucha suerte.
Sita