A los efectos del art. 1 del Real decreto de l.° de Junio de 1900,
he recibido de nuestro respetable Director .el encargo de informar
sobre la obra del Sr. D. Ramón de Artaza y Malvarez, cuyo
504 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA
título es Recuerdos de la muy noble, muy leal, y muy humanitaria
villa de Muros.
Con laudable modestia califica el autor de Apuntes para la historia
de esta villa, el fruto de su trabajo; y sin embargo, la ardua y profunda
investigación que para llevarla acabo ha realizado,
merecería ciertamente más adecuado calificativo.
Desde muy niño dice el autor que se despertó en él un afán
grande por defender, como justísima causa, todo lo que á Galicia
interesaba, y en especial á su pueblo natal, sugiriéndole el
cariño á él la idea de escribir su antiquísima historia. Decidido
á ello, dedicóse á preguntar é indagar primero, buscar y anotar
después; y descifrando, cotejando y escribiendo, ha llegado á
reunir «estos pequeños apuntes», como él los llama.
Examina el origen etimológico é histórico de la villa de Muros,
sus primeros pobladores, los dólmenes celtas y las vías romanas,
la historia y tradición de la isla de la Quiebra y la del
monte Pindó y otros restos antiguos, procediendo en toda esta
incierta y obscura edad con la cautela y prudencia necesarias,
prefiriendo decir poco y bien fundamentado, á dar pábulo á los
vuelos de la fantasía y de la fábula.
Describe á continuación la situación de aquella hermosa villa,
sus privilegios, gremio del mar y otras instituciones locales. Escasas
y vagas son las noticias que sobre ella ha podido reunir el
Sr. Artaza referentes á la primera parte medioeval, á semejanza
de lo que ocurre á muchas de las pequeñas localidades de España
del mismo período, que llevaron una existencia tan sencilla,
monótona y desvanecida, que casi puede decirse que carecen de
historia. Desde el siglo xm, asegurada ya la reconquista, comienzan
a vislumbrarse los primeros resplandores del renacimiento
en el movimiento artístico, literario, comercial y político, y desarróllanse
los gérmenes de la vida municipal en los más apartados
y reducidos lugares.
La villa de Muros., de origen realengo, pasa á fines del citado
siglo á ser de señorío y á depender de la iglesia de Santiago por
donación del rey D. Fernando, hecha en 8 de Agosto de 1298.
Este régimen señorial no debió ser muy opresivo, porque, lejos
de detener el desarrollo y prosperidad de aquel territorio, parece
como que le impulsa y favorece en el camino del progreso y
mayor desenvolvimiento. En 1488 llegó á su apogeo como población
marítima, elevándose elnúmero de sus vecinos á 1.000,
siendo éstos tan emprendedores, que hacían viajes marítimos á
Portugal, Andalucía, Francia, Flandes, Inglaterra, Italia y otras
naciones.
Enumera el Sr. Artaza, á partir desde este tiempo, el rápido
crecimiento del aquel activo concejo, registrando mayor y más
interesante número de datos á medida que va entrando en la
edad moderna.
El acierto con que el autor ha aprovechado sus prolijas investigaciones
en el Archivo municipal de aquella villa, en el de la
Catedral de Santiago, en el de la Diputación de la Coruña, en los
de algunos particulares, y cuantos elementos históricos ha podido
encontrar, hacen de esta obra un resumen útilísimo y una
monografía muy recomendable de aquélla muy noble, muy leal
y muy humanitaria villa.
Por todo lo cual el que suscribe opina que, á pesar de algunas
deficiencias 6 inexactitudes, propias de una labor histórica
emprendida por primera vez, retine esta obra las condiciones de
mérito relevante, Investigación propia y otras que previene el
citado decreto de l.° de Junio de 1900, para que el Gobierno
de S. M. adquiera el mayor número posible de ejemplares de ella.
La Academia, no obstante, acordará, como siempre, lo más
acertado y justo.
Madrid, 13 de Mayo de 1910.
ANTONIO RODRÍGUEZ VILLA.
Muros e mailo Mar ///
Fomos ficando sós o Mar o barco e mais nós
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