A prensa da época fíxose eco e contou con floridas verbas, como era o habitual naqueles tempos, a visita do Rei Afonso XIII e a súa nai a Raíña Rexente a Muros no dia 28 de agosto do ano 1900.
El día 28 de agosto de 1900, a las cinco de la tarde hizo su entrada en la bahía el hermoso yate "Giralda", a cuyo bordo venia la real familia española compuesta por SS. MM. El Rey y la Reina Regente y sus dos hijas, acompañadas de alta servidumbre palatina y del Presidente del Consejo.
El recibimiento que se les dispensó, fue espléndido,. La entrada en la ría -cuya anchura no baja de cinco millas- estaba materialmente cuajada de embarcaciones hasta un número que no bajaría de novecientas, las que engalanadas con profusión de banderas, rodearon al buque regio disparando multitud de bombas. Era de ver el soberbio espectáculo que ofrecía el yate "Giralda" cuando, disminuyendo su marcha, atravesó el sinnúmero de embarcaciones que, puestas en dos filas le llevaron en medio hasta la bahía, aclamándoles.
Al dar vista a la población fue saludado con 21 cañonazos y por las bandas de música, cuyos acordes de la Marcha Real, unidos al continuo repiqueteo de las campanas y a los vivas y prolongadas aclamaciones de la multitud que presenciaba la entrada y al continuo subir y bajar de las banderas de los buques surtos en el puerto, hacían por todos conceptos, un espectáculo digno de ser contemplado.
La ilustre Villa, profusamente engalanada sobre todo a lo largo del amplio frente que da al mar, lucía multitud de colgaduras. La muchedumbre era inmensa de todas las cercanías; el ancho muelle malecón contaba con un pintoresco kiosco en el desembarcadero, varios arcos de flores ocupaban la extensión hasta el Ayuntamiento, llenando los espacios que unos y otros dejaban entre sí con gallardetes y banderas y farolillos de mil formas y colores. De los arcos pendían escudos, inscripciones y dibujos alusivos al acto.
Luego de fondear el buque real, fueron las autoridades civiles y eclesiásticas a saludar a los Reyes, los que después de un cariñoso recibimiento, prometieron desembarcar al día siguiente, agradeciéndoles sus muestras de entusiasmo.
A las ocho de la noche fondeó el resto de la escuadrilla compuesta del crucero "Infanta Isabel", el cañonero "Vasco Núñez" y el yate "Urania". Por la noche celebrose en mar y en tierra una pintoresca iluminación, iluminando sus fachadas el Ayuntamiento y las casas de la playa, cuya extensión hacía que luciesen grandemente los caprichos de luz proyectados. El fuego de mil clases y colores, alternaba con hermosos globos. Dos bandas de música y un orfeón hicieron amenísima la velada.
Al día siguiente, a las diez, desembarcó la real familia y la alta servidumbre, siendo recibidos en el muelle por las autoridades, las bandas de música y una gran muchedumbre. La carretera hasta la Colegiata cubríala fuerzas de la Guardia Civil y una compañía del batallón de Zaragoza. A su desembarco le fueron entregados ramos de flores por varias señoritas. Desde allí se dirigieron a la Colegiata, la que lucia todo lo más bello que poseía. A ambos lados del Altar Mayor había colocados dos doseles de raso, azul un, granate el otro, para la real familia, y sillones para la comitiva. Recibioles el señor Cura Arcipreste y el clero afecto a la parroquia, bajo palio, acompañándoles hasta el Altar Mayor a los acordes de la Marcha Real., entonándose seguidamente a toda orquesta un solemne Te Deum en el Coro alto. Concluida esta ceremonia regresaron al Ayuntamiento, desde cuyo balcón escucharon múltiples aclamaciones y a un Orfeón que cantó aires regionales. Poco después volvieron al embarcadero, arrojándoles flores al paso y, al despedirse del Sr. Alcalde, le manifestaron que iban altamente agradecidos y satisfechos del entusiasta recibimiento que les habían dispensado y muy bien impresionados de la hermosísima perspectiva que la Villa ofrecía mirada desde su amplia y bella bahía, dejándole una cantidad para los pobres y embarcándose en la falúa que los esperaba, dieron la vuelta al pueblo por su rivera, subiendo luego al "Giralda" que levó anclas saliendo a las doce del día, con el resto de la escuadrilla con rumbo a Marín, siendo despedidos con los mismos honores y manifestaciones que a su entrada.
O iate Giralda
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